SECOND STAGE
En el camino de regreso a Privet Drive, Harry trataba de no pensar en nada, más bien solo miraba las calles del viejo Londres. Tio Vernon no hablo en el camino de regreso solo refunfuñaba algo respecto a los Wesley pero al recordar a su hermana inflada como un globo volando por los aires, a su hijo Dudley con la cola de cerdo, al padrino de Harry acusado de asesinato se abstuvo de refunfuñar mas alto o mas claro.
—Llegamos — musito tio Vernon— baja del auto.
Todo estaba como se lo habia imaginado, caluroso y lleno de colores. Al entrar la bienvenida fue parecida a la que recibe el cartero cada ves que traia alguna deuda.
—Ah eres tu, bramo Dudley quien últimamente andaba con un grupo de chicos y por eso raramente estaba a esas horas en Privet Drive.
Harry se burlo de si mismo mientras subia su cuarto, habia pensado que tal ves podia comentarle algo a los Dursley respecto al regreso de Lord Voldemort, el mago más tenebroso de todos los tiempos, Ja! Les interesaria tanto como saber que el es un campeon internacional.
Semana y media, calurosa semana y media en la que Harry empezo a a querer escuchar las noticias en la radio o televisión para saber si algo raro estaba pasando, lo unico raro era él por su repentino interes de estar en la sala con sus tios mientras daban el noticiero de las 8.
Al Tio Vernon le incomodaba su presencia sobre todo porque Harry no dejaba de llevar su varita a ningun lado incluso dentro de la casa
—No puedes dejar esa cosa en paz por un momento, le refunfuño tio Vernon a Harry
—¿Qué? ¿mi varita? Harry lo dijo apropositopor que sabia como desesperaba cualquier mencion sobre magia a su tio
Tia Petunia al ver que a su esposo se le empezaba a hinchar la vena en la cien y que Harry mostraba una adolescente cara de insolencia mando a Harry tras un recado.
Las noches en Privet Drive eran tranquilas y tranquizadoras para sus habitantes quienes no aguantaban el caluroso verano en las calles y por eso la mayoria pasaba todo el dia en sus casas. En la reciente semana en que Harry estaba de vuelta se habia percatado que Dudley desaparecia casi todo el dia y solo volvia para comer todo lo que no habia comido el verano pasado por culpa de la dieta.
Harry sabia lo peligroso que era salir de noche y por las calles poco transitadas debido al verano, pero era eso o soportar a los Dursley. Mandado a buscar unas conservas que ya no producian Harry paso gran parte de la noche deambulando, se sento al parque donde hace dos años conocio sin saberlo a su padrino, Sirius Black, antes de abordar el autobús noctambulo. Regreso rendido y cansado desde los edifcios de departamentos de Second Stage, un ruido lo puso en alerta, era como si alguien se estuviera escabullendo entre los arbustos escapando, saco su varita de la parte delantera de su vaquero el arbusto empezo a moverse más hasta que de las sombras salio un pequeño niño sollozante.
—Impedi… Harry contuvo su hechizo al ver que solo era un indefenso niño con la cara golpeada.
—¿uh? El niño miro con sorpresa la varita de Harry quien aun dudaba si la escondia o no, no conocia hechizo alguno que te hiciera volverte un niño y si fuera un animago este se transformaria en algun animal.
—¿quién te golpeo niño?
—unos abusivos mucho mas grande que yo, me dijeron que los de Second Stage afeamos la zona y que ellos tiene derecho pegarnos por que la mayoria de nuestros padres trabajan para ellos
Harry solo dejo que el chico se desfogara, no sabia hasta que punto estos problemas le concernian, imaginaba que en eso se estaba ocupando Dudley cuando desaparecia, por eso habia estado tomando clases de boxeo. Le sonrio al niño y lo dejo, ese repentino susto fue una adevertencia para no salir tan de noche.
Otra semana transcurrio sin nada extraño, a excepcion de que Harry no recordaba lo que estaba soñandoo tal vez estaba soñando nada como cuando tomo la pocion de madame Pomfrey, el calor continuaba al igual que el mal humor de sus tios que cuando no estaban haciendole la vida imposible a Harry estaban comentando con sus vecinos lo orgulloso que estaban de Dudley y sus nuevos amigos y que el era muy popular entre ellos.
Cada mañana Harry deambulaba por Litle Whinging para asi evitar los recados inencontrables de tia Petunia o los quehaceres más asquerosos por parte de tio Vernon, el ultimo habia sido quitarle todas las orugas y caracoles a la enredadera del jardin manualmente, comparado con la crianza de screggutos esto era mas soportable. Uno de esos recados lo habian mandado hasta el minimarket de Second Stage, donde al parecer aun tenian patas de cerdo de una extinguida marca Harry tuvo que esperar hasta que llego la joven que lo iba llevar al almacén a encontrar la conserva que buscaba.
Ella era de la talla de Harry, con los ojos verdes, una sonrisa que parecia querer iluminarlo todo, su cabellos castaño era largo y ondulado y vestia el verde y amarillo uniforme del market. Harry no sabia si ella le sonreia por cortesía o por que de verdad le queria sonreir. Dentro del almacen se empezo a sentir nervioso como pormenorizando sus pasos calculando que no vaya a ser algo estupido.
—¿Estas son las conservas que quieres? Le pregunto por tercera vez la chica.
—Eh…si, creo que si, le dijo Harry avergonzado por que ella lo habia pillado tratando de ver su tarjeta con su nombre.
—Mi nombre es Sandy, no se nota muy bien en mi tarjeta, le dijo aun soriendole.
—Eh… Harry Potter, le dijo extendiendole la mano mientras ella le daba gracia lo formal que puede ser un chico de su edad. Harry se sintio raro al querer Sandy le observara la cicatriz y se impresionara como todos al oir su nombre y ver su frente.
Mientras salian ella no dejaba de hablarle y sonreirle, era de los departamentos de Second Stage hace mas de dos años que se habia mudado y sí, habia su rostro por Privet Drive pero solo en el verano ¿A dónde vas Harry durante todo el año?
—A un internado, le contestó.
—A mi me han dicho que a una correccional, San Bruto creo.
Harry no sabia si reirse con Sandy o enfadarse con el tio Vernon, pero el jefe de personal lo salvo de tantas preguntas y Harry se fue del Market entre confundido y sonrojado.
De regreso a Privet Drive, Harry no sabia lo que habia pasado pues de repente le estaba creciendo un ardor en el pecho que solo habia sentido cuando estaba cerca de Cho Chang su compañera de Hogwarts. Al llegar con una sonrisa y sonrojado a Harry le tocó una ronda de preguntas incomodas por parte de sus tios a quienes Harry los dejo con las palabras en la boca al irse a su cuarto temprano.
Se desperto sudoroso y sobresaltado con ganas de gritar y llorar, habia soñado con Cedric y la noche en que el señor oscuro regreso, esta ves no era voldemort quien se encontraba encapuchado y torturando a Harry, era el mismo Cedric quien intentaba asesinarlo en venganza por no haberlo ayudado antes de morir en manos de Colagusano. La semana transcurrió con las pesadillas de Harry siendo mas intensas y desgarradoras cuando despertaba no sabia si de verdad habria estado gritando tan fuerte como en sus pesadillas.
En uno de sus caminatas deambulando por Little Whinging encontro a Sandy en el columpio que extrañamente estaba destrozado, Harry empezó a sentir ese delicioso ardor en el pecho, no sabia como acercarse a conversar con ella, y justo cuando estaba desistiendo a punto de darse la media vuelta, Sandy le pasó la voz.
—Hey, Potter ven
—Hola Sandy, te vi no queria molestarte
—Para nada Potter, ven sientate, bueno trata de sentarte porque parece que tu gordito primo ha estado con sus amigotes por aca.
—El siempre trata de ser un tipo guay por eso trata de impresionar a los demas, si el te molesta no dudes en decirmelo que yo conosco como desinflarlo
Harry se sorprendio de hablar tan confiadamente con una chica que no sea Hermione o Ginny, es mas ella no dejaba de sonreirle y Harry se sorprendia de no dejarala de mirar a los ojos...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario