La sangre mancha el suelo
con el color de mi eterno dilema
una muestra de afecto
el decir que te quiero
siempre termina en sangre
con tus manos azules
y tu cuerpo cansado
Por eso escribo desde la soledad
en una habitación sin muebles
junto a una pila de libros rasgados.
grito amor desde el centro del mundo,
deseando que nadie me oiga
y si me oyen
que nadie responda
y si respondenque
que nadie me abrace.
Todo termina en llanto.
las lágrimas son reemplazadas por sangre
quedando sólo las buenas voluntades
Ni siquiera puedo quererme a mi mismo.
En la oscuridad de mi mente
escribo dolor
hasta que me duelan los dedos.
Y en la oscuridad de la noche
toco tu rostro
y macabramente amaso una sonrisa
esperando que nadie
me vuelva a dar un nombre.
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