jueves, junio 04, 2009

Erizo

La sangre mancha el suelo
con el color de mi eterno dilema
una muestra de afecto
el decir que te quiero
siempre termina en sangre
con tus manos azules
y tu cuerpo cansado

Por eso escribo desde la soledad
en una habitación sin muebles
junto a una pila de libros rasgados.

grito amor desde el centro del mundo,
deseando que nadie me oiga
y si me oyen
que nadie responda
y si respondenque

que nadie me abrace.

Todo termina en llanto.
las lágrimas son reemplazadas por sangre
quedando sólo las buenas voluntades

Ni siquiera puedo quererme a mi mismo.

En la oscuridad de mi mente
escribo dolor
hasta que me duelan los dedos.
Y en la oscuridad de la noche
toco tu rostro
y macabramente amaso una sonrisa
esperando que nadie

me vuelva a dar un nombre.

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