viernes, octubre 31, 2008

Otro de tantos posts que se publicaran hoy por javooolin

El disfraz más barato es el de bolsa de basura. Solo consigues una bolsa, una pita y nada de vergüenza. El uso es facil ya que solo es atravezar tu cabeza y manos por la bolsa. Si no te sale es que tienes el iq de un mono drogado.

viernes, octubre 10, 2008

Un post aburrido (aburrido a proposito)

Estoy aburrido pues empieza mi clase dentro de una hora y la flojera me impide hacer algo productivo y entretenido. Tengo un monton de cosas que leer y sin embargo la aburrida pereza jode y jode. Que aburrimiento la gente que teclea y teclea en la sala de computo. Que aburrida la cara del encargado. Que aburrido el proyector multimedia que nadie usa. Que aburridas las lucecitas verdes y rojas de los estabilizadores. Que aburrido el reloj ¿hay algo más aburrido que un reloj? Que aburrido el pensar en que escribir. Y por último, que aburrido tú que lees este post tan aburrido.

ps: Que aburrida se vuelve la palabra "aburrido" despues de pronunciarla mentalmente una docena de veces.

miércoles, octubre 08, 2008

Cuando Gollum no puede dormir

Mis pensamientos giran buscando un centro, una acción, de la cual aferrarme, divagar y alcanzar el sueño. Abdominales bajo la llovizna, conciertos llenos de lágrimas e interminables carreras en bicicleta son mis preferidos. Si realmente conociera una cura para mi huachafo insomnio (sé de casos peores) sin dañarme el cuerpo, estas líneas no tendrían sentido. Y sé muy bien que el contar ovejas u otro animal no sirve, salvo para darme un hambre digna de un pésimo cortometraje. Y ese es el lado bonito y ligero de mi insomnio.
El pocas veces evitable lado deprimente y perturbador es aquel que lentamente va perforando mi cerebro hasta quedarse incrustado cual antena receptora de frustraciones pasadas. Empieza con suavidad: el tackle que no tuve el coraje de hacer, el medio pasaje que no hice respetar, la mirada que evité. Pero, poco a poco voy mirando mi interior. Dos polos de pésimos recuerdos emergen por sobre toda la oscuridad de mi cuarto. Mis soledades y mis fracasos. Nada más desesperante que sentir el eco de las voces que no están o nunca estuvieron. Miro la figura amorfa que es mi escritorio gracias a la fría oscuridad. Veo como la figura se hincha y siento miedo por que no es una ilusión óptica. Es la nada que se expande y totaliza mi visión de lo que me depara. La nada consume a mis amigos. La nada consume a mis padres. La nada consume a mi hermano. No me consume pues le doy asco.
Ella se fue y se llevo todo consigo. Sólo quedo yo y lo que hecho. Decepcioné a mis padres. Le mentí al mundo. Me decepcioné y me mentí. No pude dar ni un solo paso si es que este no me llevaba por un espiral hacia las bajezas de la condición humana. Desesperado rebusco alguna buena acción. No encuentro más que mi interés por parecer mejor persona. El camino es largo e impredecible en sus tramos pero no en la meta. Se que al final estaré de espaldas en el medio de la noche mirando a la pared. Y es aquí donde el insomnio revela su peor rostro.
Siento una mano en el hombro. No quiero voltear. Me niego a voltear. Aprieto los dientes y me resigno a la inacción. Poco a poco mi cabeza va girando y de nada vale que cierre los ojos. Veo mi rostro. Me veo a mí mismo con una sonrisa. Empiezo a odiarlos a todos y la sonrisa crece. Se transforma en carcajada cuando prometo tenerlos a todos de rodillas. Uno por uno se tragarán cada opinión ya sea mala o buena. Vivirán bajo la sombra de mi recuerdo. Me sangrarán los oídos como sólo le sangran a quienes no escuchan las suplicas. Yo terminaré en medio de la noche mirando la pared. Pero habrá una sonrisa en mi rostro.
El insomnio va cediendo y poco a poco se tergiversa la realidad.

Confesiones I

Desde que dejé de creer en Dios, ya no veo ni siento fantasmas.