Es muy motivador ver como el kiwi se esfuerza, sufre y llora ante su cometido. De ahi podemos sacar un monton de moralejas dignas de un libro de autoayuda. Tu lo puedes todo, el esfuerzo siempre es recompensado, no hay nada imposible, haz berrinche hasta que obtengas lo que quieres, etc. Pero, ojalá el señor kiwi tenga un paracaidas o haya un mar de espuma muy profundo. De ahi tambien la gente superpositiva sacara otras lecciones como "nadie le quita lo volado al kiwi". Yo sólo se que nadie le quitará lo muerto al semipajaro.
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1 comentario:
Hardcore... Lo bueno de saber que al final hay un suelo que lo espera, es que no lo volverá a hacer para aburrirse de un mismo deseo que lo hizo realidad.
De las primeras, las mejores y, afortanadamente, las últimas.
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