En un espiral sin fin
cayendo inconsciente,
me han jodido.
Y yo no hice nada.
Cómo escribir
y escribir
con gente asesinada
que no ha hecho nada.
Cómo leer
y leer
cuando eres un esclavo
y estas en una espiral sin fin.
Rumbo a la nada
que nunca llega.
martes, abril 29, 2008
sábado, abril 26, 2008
Círculos
Círculos de vida, de muerte, de responsabilidad. Círculos. Como mil piedras que hablan al mismo tiempo. Y tú no las entiendes. Círculos de sangre, de vergüenza, de venganza. Círculos.
Tienes algo en la garganta que nunca va a salir. Lo escupes y no es lo que tenías. Y las piedras te hablan de círculos. Sientes el miedo infantil de estar solo en tu casa. Cada ruido te da miedo. Pero son la piedras que te hablan.
Una canción vieja mal sintonizada en la radio. Sensación de nada en el pecho. El cuarto vacío y tu miedo a todo ruído que rompa el silencio en el que te hundes. Las piedras se callaron y tú quieres que te hablen de círculos. Lighting crashes.
Y sientes que todo empieza de nuevo
Tienes algo en la garganta que nunca va a salir. Lo escupes y no es lo que tenías. Y las piedras te hablan de círculos. Sientes el miedo infantil de estar solo en tu casa. Cada ruido te da miedo. Pero son la piedras que te hablan.
Una canción vieja mal sintonizada en la radio. Sensación de nada en el pecho. El cuarto vacío y tu miedo a todo ruído que rompa el silencio en el que te hundes. Las piedras se callaron y tú quieres que te hablen de círculos. Lighting crashes.
Y sientes que todo empieza de nuevo
viernes, abril 25, 2008
Adelantado
Hace dos noches pensaba postear sobre las cosas que me hacen soportar estos días pero ¡Oh sorpresa! no podia entrar al blogger y sumado con el dia de mierda que habia tenido pense en adelantar esta entrada: Las cosas simples que me hacen desear estar en mi cama.
Levatarme con sueño deseando cinco minutos más
Tomar mi desayuno a la velocidad de flash informativo
De la combi: El chofer y el cobrador (contra lo que dicen los stickers combieros, ellos no son cheveres), el pasajero sudoroso que no se ha bañado en tres dias, al que le ha pasado de todo y gracias a que vio la luz de Dios ahora nos vende caramelos.
De este nuestro verano: El calor de horno de crematorio en la mañana y el frio siberiano de noche
Del gym: Las dos vueltas a la pista de salud y el tener que llevar mi maletin con ropa aparte (me hace sentir gordo e inutil).
El presidente.
El 2007.
La depresión nocturna.
Levatarme con sueño deseando cinco minutos más
Tomar mi desayuno a la velocidad de flash informativo
De la combi: El chofer y el cobrador (contra lo que dicen los stickers combieros, ellos no son cheveres), el pasajero sudoroso que no se ha bañado en tres dias, al que le ha pasado de todo y gracias a que vio la luz de Dios ahora nos vende caramelos.
De este nuestro verano: El calor de horno de crematorio en la mañana y el frio siberiano de noche
Del gym: Las dos vueltas a la pista de salud y el tener que llevar mi maletin con ropa aparte (me hace sentir gordo e inutil).
El presidente.
El 2007.
La depresión nocturna.
lunes, abril 07, 2008
Leyenda urbana para aquellos que sufrieron un bolsiqueo en la combi
Era un joven oficial de la marina quien ya vestido de civil hacia los últimos oficios del viernes. La cercania de una dependencia adjunta cerca de la escuela naval le obligó a tomar una Custer y a sufrir lo que sufrimos el común de los mortales.
-Jimenez conchesumadre -pensaba nuestro oficial, mientras un amigo de lo ajeno lo escogía de víctima- joderme la salida cuando ya hasta cambiado estaba.
Tenía que bajarse antes de su escuela pues estaba cortejando a una vendedora de Tinka que según él estaba para una cepillada, lustrada y cacheteada. Mientras pensaba en el dia en que se la llevaría la escuela, bajó de la combi y se cruzó con nuestro popular "choro". Este, haciendo ademán de pasarse al sitio que dejaba nuestro oficial, aprovechó para hurtar su movil nextel que colgaba de un lado de su cinturón.
-Baja en la esquina.
El semáforo rojo, el dia eternamente gris, el cobrador con el resentimiento de siempre y nuestro marino con un extraño presentimiento que le obliga a tocar su ausente nextel.
-Hey sube! sube!
Creo que es preciso señalar que este instante es el desencadenante de todos los hechos. Nuestro oficial se apresuraba en regresar sus pasos, nuestro choro comete el error de mirar por un instante nerviosamente a su víctima, el cobrador (nuestro no es) le pide al conductor que espere (en su lenguaje y con su dejo) y sobre todo la acuosa y pestilente cagada de perro que pisa nuestro oficial sacandolo de los limites humanos.
Mientras subía se iba acumulando todas sus frustraciones y ansias de justicia pasada. Junto con ellos iban sus prejuicios y estereotipos. Y así lo ubicó. Andino, flaco, polo faite con dos tallas demás, zapatillas blancas, short largo y unos contundentes aires de regetonero. Sin rodeos saco su arma reglamentaria, cargo y apunto al ya descrito.
-Ratero conchatumadre, dame mi celular ahora!!!
-No pss varón baja tu chimpun yo no tengo nada
-Serrano conchatumadre dame de una vez mierda!!!!
Procedio a golpearlo en la cara con su arma y el descrito no podia mas que cubrirse. Tres, cuatro veces hasta que empezo a volver en sí. Cuando el oficial estaba dispuesto a desistir y pensaba que se habia equivocado, nuestro descrito devuelve el movil robado. Una señora en los asientos delanteros pide ayuda a un marino de guardia pues para ella un loco armado estaba asaltando el bus. Mientras el guardiamarina se apresura, el oficial renueva su ira y vuelve a arremeter sin dejar de apuntar.
-Osea pendejito te crees no conchatumaquina vienes aca a querer agarrarme de huevón. Te jodiste mierda pues de aca bajas quemado.
-Señor baje su arma -ordenó con voz temblorosa el guardiamarina- no me oblige a llamar refuerzos.
-Capitan de fragata Rodriguez -espetó después de sacar una identificación con la mano izquierda- cuadrese ante un oficial carajo.
Instintivamente, el de menor rango juntó piernas y manos en un movimiento rígido. Nunca le habian dicho que hacer ante una situacion así. Pensaba en lo que le pasaría si es que su superior dispara y el no hace nada para evitarlo. Sentía pena por el ahora sangrante encañonado pues no habia diferencia entre ellos salvo el uniforme.
-Ya pe ya te di tu celular...
-Callate serrano de mierda no te he dicho que hables ¡Qué más tienes! vacea tus bolsillos ahora. ¡Guardiamarina le he dicho que se cuadre mierda!
El guardiamarina vuelve a estar rigido y ahora piensa si es que la identificacion es falsa pero no lo puede saber porque recien lo han trasladado a la escuela. El choro saca de sus bolsillos el botín del día: Dos billeteras, dos celulares y un reloj.
-Qué más tienes...
-Nada más...
-Cállate mierda. Bajate ahora. Guardiamarina digale al chofer que prosiga y luego acompañenos.
Como todo chofer de combi, este lo habia visto todo. Sidosos que sacaban su sangre de una jeringa y amenazban si es que no le daban dinero. Ladrones que subian con armas de juguete y vaceaban a los pasajeros. Parejas que sin mas follan en los asientos de fondo. Pero nunca habia visto algo asi. Cuando los tres bajaron, apuraba con el pensamiento que el semaforo pase a verde y poder terminar la ruta, llegar donde su mujer, saludar a sus cinco hijos y luego ir donde su amante.
Tres sujetos frente a la escuela naval. Uno con el rostro sangrando. El otro con una enorme cara de huevon. Y el último, bueno del ultimo solo sé que tiene un arma y monos con metralleta en la cabeza.
-¿Dónde vives?
-En corongo...
-Callate mierda. Sacate las zapatillas y la ropa. Dásela
Semidesnudo y sangrando, el ladrón le da su ropa al guardiamarina como ordeno el oficial.
-Mugriento de mierda deberias bañarte. Ahora te vas a dar media vuelta y regresas a tu casa y le cuentas a tu gente lo que le pasa a quien se mete con los navales. Guardiamarina lleve esas ropas y las lleva a la dependencia de inteligencia.
-Señor, si mi señor.
Tanto guardiamarina como el ladrón salieron trotando en direcciones distintas. El oficial regreso calmadamente a la escuela vio sus antes lustrosos zapatos sucios de caca y tierra.
-Mihi Cura Futuri.
-Jimenez conchesumadre -pensaba nuestro oficial, mientras un amigo de lo ajeno lo escogía de víctima- joderme la salida cuando ya hasta cambiado estaba.
Tenía que bajarse antes de su escuela pues estaba cortejando a una vendedora de Tinka que según él estaba para una cepillada, lustrada y cacheteada. Mientras pensaba en el dia en que se la llevaría la escuela, bajó de la combi y se cruzó con nuestro popular "choro". Este, haciendo ademán de pasarse al sitio que dejaba nuestro oficial, aprovechó para hurtar su movil nextel que colgaba de un lado de su cinturón.
-Baja en la esquina.
El semáforo rojo, el dia eternamente gris, el cobrador con el resentimiento de siempre y nuestro marino con un extraño presentimiento que le obliga a tocar su ausente nextel.
-Hey sube! sube!
Creo que es preciso señalar que este instante es el desencadenante de todos los hechos. Nuestro oficial se apresuraba en regresar sus pasos, nuestro choro comete el error de mirar por un instante nerviosamente a su víctima, el cobrador (nuestro no es) le pide al conductor que espere (en su lenguaje y con su dejo) y sobre todo la acuosa y pestilente cagada de perro que pisa nuestro oficial sacandolo de los limites humanos.
Mientras subía se iba acumulando todas sus frustraciones y ansias de justicia pasada. Junto con ellos iban sus prejuicios y estereotipos. Y así lo ubicó. Andino, flaco, polo faite con dos tallas demás, zapatillas blancas, short largo y unos contundentes aires de regetonero. Sin rodeos saco su arma reglamentaria, cargo y apunto al ya descrito.
-Ratero conchatumadre, dame mi celular ahora!!!
-No pss varón baja tu chimpun yo no tengo nada
-Serrano conchatumadre dame de una vez mierda!!!!
Procedio a golpearlo en la cara con su arma y el descrito no podia mas que cubrirse. Tres, cuatro veces hasta que empezo a volver en sí. Cuando el oficial estaba dispuesto a desistir y pensaba que se habia equivocado, nuestro descrito devuelve el movil robado. Una señora en los asientos delanteros pide ayuda a un marino de guardia pues para ella un loco armado estaba asaltando el bus. Mientras el guardiamarina se apresura, el oficial renueva su ira y vuelve a arremeter sin dejar de apuntar.
-Osea pendejito te crees no conchatumaquina vienes aca a querer agarrarme de huevón. Te jodiste mierda pues de aca bajas quemado.
-Señor baje su arma -ordenó con voz temblorosa el guardiamarina- no me oblige a llamar refuerzos.
-Capitan de fragata Rodriguez -espetó después de sacar una identificación con la mano izquierda- cuadrese ante un oficial carajo.
Instintivamente, el de menor rango juntó piernas y manos en un movimiento rígido. Nunca le habian dicho que hacer ante una situacion así. Pensaba en lo que le pasaría si es que su superior dispara y el no hace nada para evitarlo. Sentía pena por el ahora sangrante encañonado pues no habia diferencia entre ellos salvo el uniforme.
-Ya pe ya te di tu celular...
-Callate serrano de mierda no te he dicho que hables ¡Qué más tienes! vacea tus bolsillos ahora. ¡Guardiamarina le he dicho que se cuadre mierda!
El guardiamarina vuelve a estar rigido y ahora piensa si es que la identificacion es falsa pero no lo puede saber porque recien lo han trasladado a la escuela. El choro saca de sus bolsillos el botín del día: Dos billeteras, dos celulares y un reloj.
-Qué más tienes...
-Nada más...
-Cállate mierda. Bajate ahora. Guardiamarina digale al chofer que prosiga y luego acompañenos.
Como todo chofer de combi, este lo habia visto todo. Sidosos que sacaban su sangre de una jeringa y amenazban si es que no le daban dinero. Ladrones que subian con armas de juguete y vaceaban a los pasajeros. Parejas que sin mas follan en los asientos de fondo. Pero nunca habia visto algo asi. Cuando los tres bajaron, apuraba con el pensamiento que el semaforo pase a verde y poder terminar la ruta, llegar donde su mujer, saludar a sus cinco hijos y luego ir donde su amante.
Tres sujetos frente a la escuela naval. Uno con el rostro sangrando. El otro con una enorme cara de huevon. Y el último, bueno del ultimo solo sé que tiene un arma y monos con metralleta en la cabeza.
-¿Dónde vives?
-En corongo...
-Callate mierda. Sacate las zapatillas y la ropa. Dásela
Semidesnudo y sangrando, el ladrón le da su ropa al guardiamarina como ordeno el oficial.
-Mugriento de mierda deberias bañarte. Ahora te vas a dar media vuelta y regresas a tu casa y le cuentas a tu gente lo que le pasa a quien se mete con los navales. Guardiamarina lleve esas ropas y las lleva a la dependencia de inteligencia.
-Señor, si mi señor.
Tanto guardiamarina como el ladrón salieron trotando en direcciones distintas. El oficial regreso calmadamente a la escuela vio sus antes lustrosos zapatos sucios de caca y tierra.
-Mihi Cura Futuri.
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