Ese sofá debió tener dias de gloria. Dos cuerpos jóvenes lo trasladan de un salón a otro en el voluptuoso pabellon Z. Mientras el frio del aire y del piso me dan tregua, observo como aquel mueble es cargado cual cuerpo fenecido del Cid: aun puede ser util. Los resortes claman por ser reparados y yo acabo de aplastar una arañita sobre mi bluejean. De verdad, ese sofá tuvo dias de gloria.
Todos esos muebles opacos y gastados conocieron mejores dias. Dias en que ocuparon el lugar principal de una sala u oficina. Ellos llegaron ser aquel mueble donde no podias jugar porque recien lo habian comprado. Por ello, aquellas mesas y sillas; sofas y divanes (talvés divans) que nos parecen tan de nuestros dias, no serán mas que recuerdos nostálgicos para nuestros nietos e incluso provoquen que gasten su tiempo escribiendo lineas como estas.
Se posa otra arañita muy cerca del cadaver de su congénere. Linda y frágil ¿Necesariamente dos adjetivos que van de la mano? Me enternece pensar que son niñas y niños aracnidos que debido a su cercania e igualdad han nacido del mismo huevo que se ha abierto como una espora ¡Pueblen el mundo pequeñas y pequeños! ¡Rápido que se acaba! Cuando acabe estas lineas volverá a ser el mundo-mierda de siempre. 8 palabras después es el mismo mundo de siempre...
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